Por dar alguna señal de vida
Wendys, te tengo abandonada. Estamos en fase de esa de esconderse, por lo que se ve. Dónde estás pequeña? Pereza. Poco movimiento aquí dentro. Claro que pasan cosas. Pero no siempre hay pasión. El año comenzó con la apatía. Ahora que digo ciao, enero! Seguimos igual. Todo me resbala ligeramente. Sólo quiero trabajar y... dormir, leer. Paso. Me he convertido en ti. Demencial. ¿Cómo pueden darse tanto la vuelta las cosas? Es despreciable. Ser lo que tanto tiempo he odiado. Hacer lo que tanto tiempo me hizo sufrir. Pues aquí estoy... mejorando. He comenzado a llegar tarde a los sitios -sé que no dais crédito-, a ser más caprichosa que de costumbre, más egoista de lo normal. A mirar por encima del hombro, diosecilla, endiosada. Me has adorado demasiado. Qué cosas.